José Luis Espinosa

Protagonismo ciudadano a través de nuevas tecnologías

Luego de la crisis de inseguridad que se ha acentuado en el país por el empeño del Gobierno Federal en sostener una lucha frontal contra el crimen organizado que ha cobrado hasta el mes de junio del 2009 más de 12 mil vidas, compruebo que la seguridad a los ciudadanos no ha sido, ni es un asunto que pueda garantizar el Estado mexicano por cuenta propia.

Me es grato observar ante este escenario, el surgimiento de un nuevo frente común compuesto por una sociedad civil organizada que comienza a replantear su rol social, asumiendo un papel activo en la vigilancia, la denuncia y la defensa de su integridad y sus derechos a través de recursos tecnológicos.

Los ciudadanos empiezan a entender el poder que les han otorgado las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), para incidir, a través de la participación, en la exigencia y construcción de condiciones que mejoren su seguridad y por tanto su calidad de vida en este país.

Resulta interesante saber que los usuarios de nuevas tecnologías tienen la posibilidad de subir a la red información de lo que pasa en su entorno; de formar comunidades vecinales en las que se expongan necesidades e inquietudes; de organizarse y plantear propuestas de solución al gobierno o construir por cuenta propia acciones concretas en lo referente a la seguridad pública.

El protagonismo alcanzado por la sociedad civil organizada ha hecho voltear las miradas de los medios de comunicación a las necesidades de su público, de sus lectores, y de la sociedad en general.

No es casualidad que en la mayoría de estos canales de información tengan espacios especiales destinados a publicar comentarios, denuncias, imágenes, audios o videos de los ciudadanos. Esto da cuenta de una transformación radical en la dinámica no sólo de la producción de la información, sino también de la denuncia y la exigencia de un derecho fundamental como lo es la seguridad, a través de vías alternativas a las tradicionales.

Ciudadanos conectados

Hace no muchos años, este contexto distaba mucho de una realidad concreta; hoy, el papel pasivo de los receptores de información unidireccional provista por medios de comunicación se modificó al grado que ahora la sociedad civil juega uno de los roles fundamentales en la generación de contenidos en el marco de una Sociedad de la Información global.

Videos e imágenes de teléfonos celulares o grabaciones han podido capturar hechos trascendentales en la historia local y mundial, que hubieran pasado desapercibidos para los medios. Los ciudadanos inician con una nueva faceta protagónica como productores de contenido, y más allá, como una fuerza colectiva consciente de sus derechos y obligaciones como individuos sociales, que cada vez con mayor fuerza utiliza las bondades de las TIC para un beneficio colectivo.

El protagonismo de la Sociedad Civil: una tradición histórica

En la década de los 70’s, un movimiento social en Amsterdam, Holanda, denominado okupas, destacó por su peculiar forma de organizarse contra el gobierno, en su intento de desparecer el barrio de Neuwmark para la construcción de una línea del metro que conectara con el centro de negocios de la ciudad. Los krakers, como se les llamó a sus militantes, organizaron grupos de vecinos, al tiempo que articulaban medios de comunicación que les permitieran interconectarse para crear un frente organizado de lucha.

Radiodifusoras, televisoras, periódicos locales, imprentas, incluso alarmas vecinales se convirtieron en medios alternativos de comunicación, con los que los activistas pudieron demostrar una organización efectiva en la que se concretaba la manipulación de medios y de tecnologías hasta ese entonces centralizados por los medios o por el gobierno.

Con este pasaje quiero ilustrar una analogía con la realidad actual. El movimiento okupas es un referente histórico al concebir las nuevas tecnologías como un recurso universal en el que tienen o deberían tener participación todos los actores sociales. Las TIC no son un recurso exclusivo de los medios o del gobierno, y depende de la sociedad civil hacer un uso inteligente y productivo con ellas.

La inseguridad: motivación para el protagonismo ciudadano

La falta de seguridad que se vive tanto en México, como en distintas latitudes en el mundo, ha impulsado acciones sociales conjuntas, independientes a los programas del gobierno en esta materia, los cuales han resultado ciertamente insuficientes a las necesidades reales de la población. Les comparto un caso.

En el barrio de Núñez, en Buenos Aires, Argentina, tres asociaciones vecinales trabajan desde hace tiempo en la construcción de estrategias que ayuden a disminuir la criminalidad en su zona y a atender con ayuda profesional a víctimas de violaciones, que en ese vecindario alcanzaron alarmantes cifras.

Una de las estrategias consistió en adoptar un modelo de alerta inglés para las manzanas del barrio, que funciona con la instalación de sensores que se activan y hacen encender reflectores cuando detectan movimientos inusuales en las calles. La luz indica a los vecinos que hay una emergencia y que deben estar atentos para llamar a la policía.

Los trabajos de Alerta Vecinal de Núñez, Vecinos Independientes de Rivadavia y Enlace Vecinal de Núñez en la discusión de problemáticas locales y en la propuesta de soluciones han alcanzado tal protagonismo que ahora sostienen pláticas con el jefe de gobierno de la ciudad, Mauricio Macri, para acordar acciones conjuntas.

Este antecedente nos hace reconsiderar positivamente el papel asumido por una sociedad consciente de sus obligaciones, exigente de sus derechos y con posibilidades de explotar productivamente las herramientas ofrecidas por las nuevas tecnologías en beneficio compartido.

Dijimos que las condiciones de crisis estatal en la garantía de la seguridad pública han despertado un nuevo protagonismo ciudadano por mejores condiciones, que no puede –como no la han hecho las autoridades correspondientes- actuar de forma independiente y aislada.

El trabajo ciudadanos requiere construir puentes y tejer lazos con otras asociaciones civiles y ONG´s, con lo medios de comunicación y con las propias autoridades, para construir no un frente ciudadano, sino un bloque social que pueda hacer un combate real al crimen organizado.

Paradójicamente los únicos organizados en este escenario son los delincuentes. La lucha del gobierno debe incluir la voz y la participación de todos los actores sociales que puedan y quieran aportar para construir un país más seguro y con mayor calidad de vida y bienestar social.

1 comentario:

  1. Considerar el uso de TIC para este propósito resulta una muy buena opción y sobre todo que puede emplearse para hacer oir la voz de la gente, muchas veces no nos atrevemos a denunciar o simplemente a expresar nuestra inconformidad por miedo a represalías pero en un entorno virtual donde haya libertad de expresión, podemos enviar mensajes escritos bajo menos presión y si son muchos los que contribuyen a tal propósito, entonces puede tomarse nueva fuerza y hacer de estos movimientos un foco donde pongan su atención las autoridades. No había considerado tan en serio esta alternativa!

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